
Renacimiento del trance/eurobeat: la velocidad y la euforia han vuelto a las pistas de los años 2020
En los últimos años, entre los ritmos duros y minimalistas del techno han vuelto a escucharse grandes melodías, acordes luminosos, voces y una euforia tan directa que casi da pudor: sonidos que evocan al trance y al eurodance de otras épocas.
No se trata de un simple revival de los años 1990. El hard techno, el hard house, el eurodance, el makina, el happy hardcore y el pop Y2K se están reeditando dentro de la música de club rápida contemporánea. Los DJ jóvenes utilizan como armas renovadas sonidos que antes solían descartarse por «comerciales» o «cutres».
En japonés, «eurobeat» suele aludir a 'SUPER EUROBEAT' y a la cultura para para. Sin embargo, el fenómeno actual en los clubes europeos no consiste en reproducirlo tal cual, sino en revalorizar un amplio espectro de música de baile europea rápida que incluye eurodance, Hi-NRG, hard house, trance y makina. En este artículo, abordaremos esta gran corriente como el «renacimiento del trance/eurobeat».
¿Por qué ahora el trance y los sonidos euro?
La primera razón es la aceleración general del techno. Al subir los BPM, las fronteras con el hard house, el hard trance y el makina se difuminan de forma natural. Si sobre un bombo contundente se colocan arpegios exaltantes o voces, surge un momento álgido capaz de compartir emociones, distinto del techno impersonal.
La segunda es el ascenso de una generación que recibe la cultura Y2K no como un recuerdo vivido, sino como un archivo por desenterrar. Los antiguos sonidos de sintetizador, los breaks enormes y deliberadamente baratos, la ropa deportiva y los colores neón se aceptan no solo con ironía, sino como placeres genuinos.
La tercera es que los vídeos de Boiler Room y de festivales han llevado la intensidad de los clubes a todo el mundo. Muchos de los vídeos citados aquí acumulan entre cientos de miles y millones de reproducciones. Esa sensación de «cantar, saltar y reír todos juntos», difícil de transmitir con una pista de audio aislada, es precisamente el núcleo de este renacimiento.
Diez vídeos que muestran la corriente actual
1. Funk Tribu | Boiler Room: Ghent
Si hubiera que entender esta corriente con un solo vídeo, habría que empezar por Funk Tribu. Recorre a gran velocidad el hard trance, el eurodance y el techno, insertando con audacia hooks clásicos. Sus aproximadamente 5,3 millones de reproducciones demuestran que este sonido no es una simple nostalgia de minorías. El momento en que suena el remix de KI/KI de «Don't You Want Me» de Felix también simboliza la conexión entre pasado y presente.
2. Marlon Hoffstadt | Boiler Room: Melbourne
Marlon Hoffstadt, que se hace llamar «DJ Daddy Trance», llevó el resurgimiento del trance desde la penumbra underground hasta el centro de la celebración. No teme a las grandes melodías, las voces claras ni al rebote del hard house. En este set, con unos 2,7 millones de reproducciones, se perfila una nueva imagen del rave: en vez de adoptar una pose distante, el DJ hace estallar las emociones junto al público.
3. Marlon Hoffstadt @ WHP Manchester 2025
Un vídeo que permite comprobar cómo su sonido se expandió hacia grandes recintos después de Boiler Room. Incluso en el enorme espacio de Warehouse Project, en Mánchester, funcionan los breaks y el carácter himnótico heredados del trance. Deja claro que el resurgimiento no es un meme pasajero de internet, sino un movimiento capaz de sostener eventos reales.
4. DJ HEARTSTRING | Boiler Room: Melbourne
DJ HEARTSTRING llama a su sonido «Trance Dance Music» y ha unido el impulso del hard house con la melancolía del eurodance. En este vídeo, con aproximadamente 1,05 millones de reproducciones, las voces dulces y los acordes luminosos no son una debilidad de los ritmos rápidos, sino su mayor fortaleza. En 2025, «Back To My Love», que llamó la atención en este set, tuvo lanzamiento oficial: otro ejemplo del ciclo contemporáneo en que los vídeos en directo ayudan a convertir una canción en un éxito.
5. KI/KI | Boiler Room Festival Amsterdam: SPIELRAUM
KI/KI es una figura clave que hace sonar el trance y el acid de los años 90 con la tensión del techno actual. Este set, con cerca de 1,85 millones de reproducciones, enseña que el renacimiento del trance no consiste simplemente en que el género se haya vuelto más pop: también recupera la cualidad hipnótica de los builds largos y la repetición. Conviven luminosidad y oscuridad, éxtasis y rigor.
6. MALUGI | Boiler Room: Ghent
En el set de MALUGI aparecen uno tras otro hard house, eurodance, techno bouncy y referencias pop. Aproximadamente 1,43 millones de reproducciones. Su selección, que prioriza cómo responde la pista en ese momento por encima de la pureza de género, expresa muy bien la ligereza del renacimiento actual.
7. DJ Gigola | Boiler Room Berlin: Live From Earth
DJ Gigola es una figura importante que llevó sensibilidades del trance, el eurodance, el hip hop y el pop al contexto clubber berlinés. Este set, con unos 1,64 millones de reproducciones, demuestra que la frontera entre el «techno serio» y el «pop divertido» ya se ha derrumbado. También merece atención su uso de texturas Y2K no como moda, sino como parte del vocabulario de DJ.
8. sim0ne | Boiler Room: Melbourne
Un set que la propia Boiler Room presentó como «euphoric set». Alrededor de 720.000 reproducciones. Pone en primer plano los acordes ascendentes, las voces y la sensación de velocidad, sin perder la contundencia de los graves contemporáneos. Una pista abarrotada desmonta con claridad el viejo juicio de que «la euforia es superficial».
9. horsegiirL | Boiler Room CDMX
horsegiirL, con su máscara de caballo, transita entre el eurodance, el hardstyle y la performance pop. Publicado en 2025, cuenta con aproximadamente 1,13 millones de reproducciones. Funciona también gracias a la fuerza del personaje y al humor de internet, y revela que este renacimiento no es solo sonoro: es un fenómeno cultural que abarca anonimato, avatares y una puesta en escena camp.
10. TDJ — SPF INFINI 3
La serie «SPF INFINI» de TDJ es un proyecto esencial que reúne trance, eurodance, hyperpop y cultura audiovisual de internet en una única obra de larga duración. Se parece menos a un set de DJ que a una pieza audiovisual sobre un verano imaginario, un futuro perdido y los sueños de la era de las redes sociales. Demuestra que el renacimiento se ha extendido más allá de la música funcional para clubes, hacia una expresión que reconstruye las memorias posteriores al Y2K.
Música que no teme ser «cutre»
Lo que comparten estas propuestas es que no ocultan sus melodías gigantes, voces sentimentales ni builds evidentes. Los DJ actuales están devolviendo a la pista aquello que una parte del techno fue eliminando desde los años 2000.
Pero no ha vuelto únicamente la estética de géneros concretos. Ha regresado la entrega emocional total a la música, cantar el mismo hook con desconocidos y disfrutar en serio de sonidos un poco exagerados.
La revalorización del makina forma parte de la misma corriente. En España, Pastis & Buenri, activos desde los años 1990, están siendo redescubiertos por las generaciones jóvenes en escenarios como Primavera Sound e Ibiza. Una música antes asociada con drogas y disturbios se está reinterpretando, con el relevo generacional, como una cultura de velocidad y alegría puras.
El techno de la segunda mitad de los años 2020 no avanza únicamente hacia lo oscuro y duro. En su interior confluyen el éxtasis del trance, la cercanía del eurodance, el impulso saltarín del hard house y la velocidad feroz del makina. Lo que suena futurista eran, en realidad, emociones abandonadas en el pasado: al ver estos diez vídeos seguidos, resulta fácil entenderlo.



